Mentoría grupal para los primeros años de carrera

Tu carrera puede avanzar con método, no solo con paciencia

Madoja reúne cada semana a profesionales que están en un mismo momento de carrera para trabajar contenido concreto sobre desarrollo profesional y, además, poner sobre la mesa una situación real que están atravesando en su trabajo. No es un curso. Tampoco es terapia de grupo. Es un espacio con estructura donde la experiencia colectiva se vuelve información útil.

Grupo de profesionales jóvenes participando de una sesión de mentoría alrededor de una mesa de madera
Facilitadora conversando con un grupo pequeño de profesionales sobre una situación laboral real
El punto de partida

La mayoría de las decisiones que definen una carrera no se enseñan en ningún curso

Cómo pedir un aumento sin sonar incómodo. Qué hacer cuando un proyecto se cae y hay que dar la cara. Cómo decir que no a una tarea sin quedar mal parado. Nadie te sienta a explicar esto en el primer trabajo, y sin embargo son justamente esas situaciones las que terminan pesando más que el conocimiento técnico a la hora de crecer.

Muchos profesionales pasan sus primeros años esperando que alguien "los descubra": un jefe que note el esfuerzo, un mentor que aparezca espontáneamente, una oportunidad que llegue sola. Madoja parte de una idea distinta. El criterio para tomar mejores decisiones profesionales se puede construir de forma activa, con contenido pensado para eso y con la mirada de otras personas que están viviendo procesos parecidos al mismo tiempo.

Cómo está armado

Dos ingredientes en cada encuentro

Todas las sesiones siguen la misma lógica: una parte de contenido preparado con anticipación y una parte abierta para lo que cada participante trae de su semana. Ninguna sustituye a la otra.

Contenido estructurado

Cada semana se trabaja un tema de desarrollo profesional con marco conceptual, ejemplos y ejercicios pensados para aplicarse esa misma semana en el trabajo.

Casos reales entre pares

Un espacio de la sesión se reserva para que alguien del grupo cuente una situación concreta y reciba distintas miradas sobre cómo abordarla.

Grupos por etapa de carrera

Compartir mesa con personas que están en un momento similar hace que las conversaciones tengan un punto de referencia común, no solo teoría general.

Continuidad entre sesiones

Cada encuentro retoma algo de la sesión anterior. La idea es que los temas no queden sueltos, sino que se acumulen como criterio con el tiempo.

Formato de las cohortes

Grupos reducidos

Entre 8 y 12 personas por cohorte, para que todos tengan lugar de participar.

90 minutos semanales

Encuentros de una hora y media, siempre en el mismo día y horario durante el ciclo.

Modalidad virtual

Sesiones en vivo por videollamada, con materiales compartidos antes de cada encuentro.

Ciclos definidos

Cada cohorte tiene fecha de inicio y cierre claros, sin renovación automática.

Adentro de una sesión

Qué pasa realmente en un encuentro de Madoja

Un tema, una guía, un ejercicio

Antes de cada sesión el grupo recibe una guía breve sobre el tema de la semana: puede ser cómo dar feedback difícil, cómo priorizar cuando todo parece urgente, o cómo prepararse para una instancia de evaluación de desempeño. La sesión arranca revisando ese contenido en conjunto, con preguntas y ejemplos que el facilitador va trayendo según lo que surge.

El objetivo no es acumular teoría, sino salir de cada encuentro con algo puntual para probar en la semana siguiente.

Facilitador explicando un concepto de desarrollo profesional en una pizarra durante una sesión

Lo que trae cada participante

Cada semana hay lugar para que una o dos personas del grupo compartan una situación concreta que estén atravesando: una conversación pendiente con un jefe, una decisión sobre cambiar de área, una tensión con un compañero. El resto del grupo escucha, pregunta y ofrece su lectura, sin que nadie tenga la última palabra.

La rotación asegura que, a lo largo del ciclo, todos tengan oportunidad de traer un caso propio.

Grupo de profesionales discutiendo una situación laboral real durante una sesión de mentoría

Una cohorte, un mismo recorrido

El grupo se mantiene estable durante todo el ciclo. Esto permite que las conversaciones tengan continuidad: alguien puede volver semanas después a contar cómo le fue con una situación que ya había compartido antes, y el grupo puede reconocer el proceso.

La confidencialidad de lo que se conversa dentro de la cohorte es una condición explícita desde el primer encuentro.

Grupo de profesionales conversando de manera distendida en un espacio informal

El rol de quien facilita

Quien conduce la sesión no da respuestas cerradas ni impone una única forma de resolver una situación. Su función es ordenar la conversación, traer el contenido de la semana y asegurarse de que las distintas voces del grupo tengan espacio para expresarse.

El criterio de cada participante se construye escuchando distintas perspectivas, no recibiendo una fórmula única.

Retrato de una facilitadora de mentoría en un espacio de oficina cálido
El ambiente de trabajo

Encuentros pensados para conversar, no para escuchar en silencio

Equipo de profesionales colaborando alrededor de una mesa con documentos y notas
Grupo de profesionales conversando con gestos de reconocimiento mutuo tras un logro laboral
Retrato de una profesional joven en un ambiente de oficina cálido
Sala de reuniones con sillones cálidos preparada para una sesión de mentoría grupal
Dónde estamos

Un espacio físico además del encuentro virtual

Las sesiones se dictan en modalidad virtual, pero el equipo de Madoja tiene sede en Villa La Angostura, Neuquén, donde también se coordinan encuentros presenciales puntuales entre cohortes de la zona.

Dirección

Millaqueo 440, Q8407 Villa La Angostura, Neuquén

Atención

Lunes a viernes, 9 a 18 horas (hora Argentina)

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